Billie Eilish atraviesa uno de los momentos más convulsos y polarizantes de su carrera. Apenas unos días después de que la industria musical la encumbrase de nuevo en la 68ª edición de los premios Grammy, celebrada el pasado 1 de febrero de 2026, la artista se ha convertido en el epicentro de una feroz batalla cultural en Estados Unidos. Sin embargo, mientras la polémica ruge en su país natal, la cantante parece haber encontrado un refugio de calma en Europa, confirmando los rumores que la vinculan sentimentalmente con el actor y músico Nat Wolff.
Un Grammy con sabor agridulce
El detonante de la controversia actual no fue su música, sino sus palabras. Tras alzarse con el galardón a la Canción del Año por su tema Wildflower, Eilish subió al escenario acompañada de su hermano y colaborador habitual, Finneas O’Connell. Lejos de limitarse a los agradecimientos de rigor, la joven de 24 años aprovechó el altavoz global para lanzar una dura crítica contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), sentenciando con contundencia: “Nadie es ilegal en tierra robada”.
La reacción fue inmediata y virulenta. Sectores conservadores y críticos en redes sociales acusaron a la cantante de hipocresía y de realizar un “brindis al sol” desde su posición privilegiada. Investigadores digitales no tardaron en señalar que las residencias multimillonarias de Eilish en Los Ángeles se asientan, precisamente, sobre territorio ancestral de la tribu Tongva. La situación alcanzó cotas surrealistas cuando un bufete de abogados californiano emitió un comunicado satírico, ofreciéndose a representar a la tribu de forma gratuita para desalojar a la artista de su propiedad.
Aunque un portavoz del pueblo Tongva agradeció la visibilidad dada a la historia indígena, matizó que Eilish no se había puesto en contacto con ellos. La tensión escaló cuando figuras mediáticas como el inversor Kevin O’Leary aconsejaron públicamente a la artista que “cerrase la boca y se limitase a entretener”. Ante esto, Finneas salió en defensa de su hermana con una réplica incendiaria en redes, desestimando a los críticos como “viejos hombres blancos poderosos” y sugiriendo, en un comentario que se ha hecho viral, que los nombres de muchos de estos detractores aparecen en los archivos del caso Epstein.
Escapada romántica a la italiana
Ajena al ruido mediático y a las disputas en la red social X, Billie ha optado por poner tierra de por medio. Este fin de semana, la cantante ha sido vista en Venecia disfrutando de una escapada romántica junto a Nat Wolff. Las imágenes, que ya circulan por medios internacionales, muestran a la pareja en el balcón de su apartamento compartiendo champán, fotografías y besos, evidenciando una complicidad que va mucho más allá de una simple amistad.
Aunque Eilish declaró recientemente que se sentía atraída tanto por hombres como por mujeres y aseguró tajantemente que “nunca volvería a hablar sobre con quién salgo” para proteger su intimidad, las instantáneas en la ciudad de los canales hablan por sí solas. Ya se les había visto juntos el pasado mes de marzo en Nueva York, a la salida de los iHeart Music Video Awards, pero estas vacaciones en Italia confirman lo que era un secreto a voces.
¿Quién es Nat Wolff?
El nuevo compañero de la estrella del pop no es un desconocido en la industria del entretenimiento. Nathaniel Marvin Wolff, nacido en Los Ángeles en 1994, lleva las tablas en la sangre. Saltó a la fama siendo solo un niño junto a su hermano Alex en la serie The Naked Brothers Band, creada por su madre, Polly Draper. Posteriormente, consolidó su carrera cinematográfica con papeles en adaptaciones de novelas juveniles de éxito como Bajo la misma estrella y Ciudades de papel, donde compartió pantalla con Cara Delevingne.
Curiosamente, la conexión entre Wolff y Eilish tiene raíces profesionales recientes. Además de su faceta como actor, Wolff mantiene activa su carrera musical —lanzando álbumes como Black Sheep y Table for Two— y en 2024 dirigió y protagonizó el videoclip Chihiro de la propia Billie. Además, formó parte de su gira Hit Me Hard and Soft como artista invitado. Lo que comenzó como una colaboración artística parece haber evolucionado, convirtiéndose en el principal apoyo de la cantante en medio de la tormenta mediática que la rodea.